Un ordenador de oficina no necesita la máxima potencia, sino fiabilidad y prestaciones equilibradas para ofimática, gestión, correo y navegación. Un equipo reacondicionado cubre estas necesidades con un coste contenido, ideal para equipar puestos administrativos.
- Uso previsto: ofimática, gestión, correo y navegación.
- Memoria: suficiente para trabajar con varias aplicaciones.
- Almacenamiento: un SSD mejora notablemente la rapidez.
- Estado: revisa la ficha para confirmar el funcionamiento.
Un ordenador de oficina reacondicionado equipa puestos de gestión con fiabilidad y una inversión ajustada.